En medio de la reserva de la biosfera del Urdaibai se encuentra Gernika- Lumo. Hoy en día, esta ciudad es más conocida por el Estatuto de autonomía que lleva su nombre que por toda la historia que ha transcurrido por sus calles. Quien más o quien menos sabe que es allí donde se reunían las Juntas Generales y donde los Señores de Bizkaia acudían a recibir su título y jurar respeto al fuero. También se hizo mundialmente conocida aquel infausto día de 1937 en el que la aviación alemana de la “Legión Cóndor” arrasó la ciudad reduciéndola a escombros.
Fundada por el Conde Don Tello en 1366, la villa tuvo que renacer seis siglos más tarde, y hoy en día se ha convertido en una próspera ciudad símbolo de la paz. Tanto es así, que recibió el reconocimiento de la UNESCO al ser declarada “Ciudad de la Paz” 2002- 2003. Buena parte de sus actividades están relacionadas con el pacifismo. Sin ir más lejos, en la ciudad se instaló un mural de cerámica que representa con fidelidad el cuadro que Pablo Picasso pintó tras el bombardeo. Además, en el antiguo edificio del Juzgado se encuentra la Fundación Museo de la Paz de Gernika. Un museo temático que trata de difundir la paz y condenar las barbaries de la guerra. Su entrada cuesta 4 euros, 2 euros para jubilados y estudiantes.
Otro lugar especial, es el parque de los pueblos de Europa. Allí se encuentra “Gure Aitaren Etxea”, un monumento a la paz creado por el escultor Eduardo Chillida. Junto a él se halla el monumento del también escultor Henry Moore, “Large Figure in a Shelter”, surgida con motivo de las experiencias vividas por el autor en las dos guerras mundiales. El parque es, además, un agradable lugar para pasear gracias a sus cuidados jardines, o para tumbarse en la hierba y, simplemente, descansar.
Otra visita obligada es a la Casa de Juntas y el árbol de Gernika. El edificio, de estilo neoclásico, fue construido en el siglo XIX por Don Antonio de Echevarría y en su recinto ajardinado se encuentra el árbol de Gernika, símbolo del pueblo vasco y su historia. La Casa de Juntas está abierta al público todos los días de la semana y su entrada es gratuita.
No hay que andar mucho desde la Casa de Juntas para toparse con la iglesia de Santa María la Antigua. Se trata de un espectacular templo que comenzó a construirse en 1418 y combina los estilos gótico y renacentista. Se salvo del bombardeo y aún hoy sigue siendo un referente turístico de la ciudad. Si se han quedado con hambre de museos, en el palacio de la Alegría, que data de 1733, se encuentra el museo de Euskal Herria dónde se da a conocer la historia y la cultura del pueblo vasco. La entrada normal cuesta 3 euros y la reducida 1,50. Pero si quieren visitar ambos museos, existe un billete único que se puede adquirir en la oficina de turismo de Gernika. Cuesta 5,25 euros y da a su comprador la opción de visitar tanto el museo de Euskal Herria como el museo de la Paz, así como el Patronato de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai y la Casa de Juntas, aunque estos dos últimos lugares son de acceso gratuito.
Y hablando de hambre, no hay nada mejor para conocer Gernika que una buena comida tradicional. Varios restaurantes ofrecen menús del día y comidas tradicionales, pero sobresalen el restaurante “Arrien” y el “Gernika”. Y si piensan pasar la noche, en Gernika- Lumo existen varios hoteles y pensiones de diversa categoría. Aunque si no quieren gastarse mucho dinero, pueden recurrir al albergue de Gernika.
Para finalizar, un último consejo: si les es posible, prueben a visitar la villa un lunes, ya que todos ellos se celebra el tradicional mercado de Gernika, en el que tendrán la oportunidad de comprar productos de caserío de alta calidad.




Diciembre 3rd, 2009 at 18:17
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